"Los amigos conocen tus historias, los mejores amigos las viven contigo."
"Sé que algunas personas dicen que estas cosas no pasan, sé que algún día todo esto serán anécdotas, pero ahora mismo estamos vivos y en este instante somos infinitos."
"Todo ocurre por una razón."
"Don't let dreams just be dreams"
"Leer no es matar el tiempo, sino fecundarlo"

lunes, 23 de septiembre de 2013

CAPITULO 6: Dulce tentación.

Salieron de la boca de Metro de Sol. Escribieron un: “¿Dónde estás?” a Lucas, al que respondió: “En el Corte Inglés”. Pusieron rumbo pero por el camino, un par de hombres, de unos treinta años, empezaron a decirles cosas un tanto obscenas. Ellas, les miraron con desprecio y algo atónitas y siguieron su camino. Odiaban que hicieran aquello, e incluso, llegaban a aterrarlas.
                Llegaron al punto de encuentro, pero ni rastro de Lucas. Al final, fue él quien las encontró a ellas. Saludó a todas con dos besos y empezaron a caminar. Una mujer les paró.
-¡Hola chicos! ¡Las bebidas están a 3,50 € y os invitamos a cachimba! ¿Os apuntáis?
                Se miraron entre sí y terminaron asintiendo. La siguieron hasta el local. Se sentaron y pidieron algo de beber. Todas las bebidas que querían llevaban alcohol, por lo que les pidieron el DNI.
-Se nos ha olvidado, dijo Paloma mientras le lanzaba al camarero una mirada de cordero degollado.
                No cuajó, por lo que se conformaron con mojitos sin alcohol y una enorme cachimba de sabor no identificado. Poco después llegó Elisa.
                Era una chica rubia con el pelo bastante largo, ojos verdes y sonrisa tímida. Su rostro era adorable. Era más alta que Rebeca, delgada y con los mofletes repletos de pecas. Se conocían desde el año pasado, cuando estuvieron en la misma clase. Era muy maja, pero cuando se enfadaba de verdad… mejor no enfadarla. El resto del tiempo era muy dulce. Tenía un chico, llamado John, a sus pies, que fue a España tan sólo para estar con ella… aunque no llegó a pasar nada.
                Comenzaron a hablar hasta llegar a sus notas de selectividad. Ninguno de los presentes estaba contento con la suya, incluso se organizaron para inscribirse al paro, que dada la situación de España, era lo que les aguardaba.
                Salieron del local sin un rumbo en concreto. Se decantaron por ir a Alonso Martínez a pie, ya que les habían dicho que era dónde más ambiente habría. Nada más llegados a Tribunal, una chica les ofreció una jarra de 2 litros de cerveza que saldría a 2 € por cabeza y unos chupitos gratis. No dudaron en aceptar.
                Por el camino, la chica les preguntó por la edad.
-18, dijo Rebeca bastante rápido. No estaba acostumbrada a mentir.

                Los demás asintieron, sin comprender lo que la chica dijo. Lucas y Hannah iban un poco a su aire: de la mano, él pasando el brazo por la cintura de ella… En resumidas cuentas, tonteando. Era el propósito de Paloma esa noche. Ese y que su madre no la pillara.

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