"Los amigos conocen tus historias, los mejores amigos las viven contigo."
"Sé que algunas personas dicen que estas cosas no pasan, sé que algún día todo esto serán anécdotas, pero ahora mismo estamos vivos y en este instante somos infinitos."
"Todo ocurre por una razón."
"Don't let dreams just be dreams"
"Leer no es matar el tiempo, sino fecundarlo"

domingo, 29 de septiembre de 2013

CAPITULO 12: El esperado desayuno.

Llegaron al local. Había gente limpiándolo. Preguntaron al encargado si ya podía pasar. Les contestó con un rotundo: “Abrimos a las 9”. ¿A las 9? ¿Y qué iban a hacer hasta las 9? Hacía frío como para quedarse fuera esperando y se negaban a volver al jardín, por miedo a que les descubrieran. Paloma, que por suerte conocía bien la zona, dijo de ir al Vips, pero se encontraron en la misma situación. Siguieron andando con el fin de encontrar una cafetería abierta a aquella hora. Por suerte, una panadería estaba en esas condiciones. Corrieron, muertos de hambre. Hannah y Rebeca eligieron los bollos más grandes y con más chocolate que encontraron. En cambio, Paloma y Lucas optaron por esperarse a que el Vips abriera. Se sentaron en un banco y degustaron y compartieron los manjares comprados.
                Eran casi las 9 cuando se decidieron a andar hacia el Vips, calculando que llegarían justo a tiempo. Aún así, tuvieron que esperar como las fans esperan al concierto de su grupo favorito. Finalmente abrieron el condenado restaurante y entraron. Lucas y Paloma se pidieron el desayuno y un zumo de naranja, las otras dos se conformaron con un vaso de agua para saciar la sed que les provocó el bollo.
Pagaron y se fueron.
-Tengo que ir a Plaza Castilla para reunirme con mi profe de tenis, dijo Lucas.
-Pues mi madre no viene a recogerme hasta las 10 y media a casa de Paloma, objetó Hannah.
-Hacemos una cosa: Acompañamos a Lucas y volvemos a mi casa para que te recoja tu madre.
-Yo tendría que irme ya, se lo prometí a mis padres, soltó Rebeca.
                 Se despidieron de Rebeca, y se fueron como acordaron. Llegaron a la plaza, el profesor de tenis no tardó en llegar. Las únicas que quedaban emprendieron la marcha.
-Pensé que nos iban a pillar…, dijo Paloma.
-Ya ves, y yo. No creí que nos fuera a salir tan bien el plan.
-¡Éxito!, se exclamaron chocando los 5.
-¿Y qué tal con Lucas?

-Bien. Digamos que la noche estuvo bien, dijo Hannah añadiendo una sonrisa mientras recordaba lo que había pasado. No le importaría volverlo a repetir algún día.

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