Cuando llegaron a casa de Rebeca, se encerraron en su cuarto.
-¿Por qué
tienes activado el número oculto?, preguntó la anfitriona.
-¿Lo tengo
activado? Pues no lo sabía…, respondió Paloma mirando su móvil.
-¿No lo
quitaste desde que cenamos con la clase?, Hannah miró con cara de asombro. Ahí
lo pusimos y le hicimos una broma a Lucas…
Todas rieron, acordándose de
aquella noche. Quedaron con toda su clase, uno de los últimos días de curso,
para celebrar que habían pasado parte de la selectividad y que ya eran libres…
hasta el año siguiente. Aquella noche, todos hablaron con todos, incluso
invitaron a los profesores que les acompañaron en el viaje escolar a
Carcassonne, cerca de Toulouse, eran como una gran familia. Justo después de la
quedada, Hannah invitó a Paloma, Arya, Carlota y Rebeca e hicieron una fiesta
de pijamas en su casa. El resto de los compañeros salieron de fiesta. En un
punto de la noche, alguna propuso de gastarle una broma a Lucas, pues era con
quien mejor se llevaban, y para ello activaron el número oculto del móvil de
Paloma y llamaron desde él. La broma no resultó muy exitosa.
-¿Cuál es el
plan hoy?
-Hemos
quedado a las 9 en Sol con Lucas y Elisa. Y luego… no sé, lo que surja.
-Estoy de
acuerdo, asintieron.
-Pues será
mejor que empecemos a arreglarnos, tenemos que salir de aquí en un cuarto de
hora… previno Rebeca.
-¡No nos va
a dar tiempo!, soltó Hannah.
-Pues
quedamos más tarde, concluyó Paloma.
Llamó a Elisa, que no tuvo
problema en quedar a esa hora puesto que aún estaba en pijama.
-Propongo
arreglarnos ya, así ya estaremos preparadas para irnos, y hacemos un
Chatroulette. A ver si hay suerte y encontramos un chico para Hannah, como te
pasó a ti, Paloma.
En mayo, antes de ir a la
celebración del cumpleaños de Rebeca en una discoteca, Paloma fue a casa de
ésta con el fin de arreglarse juntas. Como tenían tiempo, hicieron un
Chatroulette, que consistía en meterse en una página web dónde se habla con
webcam a gente aleatoria de todo el mundo. Se toparon con un chico llamado Manuel
que terminó con el Whatsapp de Paloma. Llevaban hablando desde entonces, aunque
nunca habían quedado. Aquel mismo día, Rebeca también acabó chateando con un
amigo de Lucas, pero a la semana, ya no se hablaban.
Poco tiempo después, los móviles
de las chicas avisaron de que un mensaje les había llegado: Lucas ya estaba en
Sol. Se habían olvidado de avisarle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario